Trabajar para vivir o vivir para trabajar


Leo en El blog salmón un titular que me llama la atención y sobre el que llevo tiempo pensando en escribir.

La conciliación entre vida familiar y profesional

El tema da para largo, pero intentaré no ser demasiado coñazo y tratarlo desde un punto de vista lo más asertivo y práctico que me sea posible… pero no prometo nada. Los que me leeis con frecuencia sabéis que soy un poco anárquico escribiendo y que distinto es lo que tengo en mi cabeza antes de empezar a escribir y el resultado de la entrada.

Cuando pienso en la disyuntiva (absurda, por cierto) de “trabajar para vivir” vs “vivir para trabajar” nunca tengo duda. Aunque el trabajo es algo que me reconforta… soy vividor de por sí y creo que el trabajo me aporta satisfacción personal, la capacidad de aprender cosas, conocer a gente y (por qué no decirlo) la capacidad de poder pagar mis facturas y mis vicios.

El trabajo te dará lo que quieras,… pero te da pasta para poder disfrutar a fondo de la vida. Y precisamente eso no tiene precio

Por eso no entiendo la gente que vive para el trabajo. Sólo y exclusivamente les interesa su trabajo, el reconocimiento que éste les da y dejan de lado con cierta indolencia cosas que para mi son insustituibles, como la familia, los amigos, los hobies, etc. Existen definiciones sociológicas para este tipo de gente: workoholic o algo así… vamos… para los de Burgos, adictos al trabajo.

A lo largo de mi carrera profesional he conocido al menos a 2 personas que me daban pena. Consumidos por el trabajo, sólo hablan de temas de trabajo, llegan a casa a altas horas de la noche, trabajan fines de semana, no pueden pasar más de 15 minutos sin comprobar el correo y cosas así. Todos hemos tenido picos de trabajo y llegado de madrugada a casa o nos hemos pasado fines de semana íntegramente en la oficina… pero esto sólo es “lícito” si se trata de algo puntual, de un caso concreto… nunca de una práctica habitual.

El caso es que cada vez son más las empresas que dejan en manos de los trabajadores y de su responsabilidad el aprovechamiento de las horas de trabajo. Permiten trabajar desde casa (el famoso teletrabajo que aún no ha llegado a “cuajar” totalmente en nuestro país). Creo firmemente en este tipo de “facilidades” dadas a los trabajadores, siempre y cuando éstos se comporten de modo profesional. Y ya sabemos que en España si nos dan una mano, agárrate los huevos!!!

En fin, que estoy encantado de que días como el de mañana formen parte de mi jornada laboral. Por la mañana liquidaré varios asuntos en la oficina, pero después de comer trabajaré desde casa. Media jornada de teletrabajo limpia y purifica… cuero y mente!!! Trabajar en gallumbos y con la música puesta no se paga con dinero, y diría que se rinde más aún.

Y tu? ¿Eres de los que se quedan hasta las 10 de la noche esperando a que tu jefe se vaya? ¿Te organizas tu propia jornada / semana laboral en función de tu cantidad de trabajo? ¿O eres de los que te gustaría que te hicieran esta pregunta porque estás en paro?

Sea lo que fuere, yo trabajo para vivir… eso lo tengo clarísimo

Grupos ingeniosos en Facebook

La gente tiene gracia e ingenio.

La verdad es que cada vez uso un poco más Facebook, algo en lo que no creía… pero sin darme cuenta cada vez entro con más frecuencia y participo en grupos, busco amigos, escribo en los muros de éstos, etc… vamos, que podría decir que Facebook me está convenciendo. Sin prisa pero sin pausa, pero creo que de todo el boom de redes sociales 2.0 (o como queramos llamarlas) esta será una de las que sobreviva.

El caso es que hace tiempo que veo que muchos amigos se hacen fans de distintos grupos. Que si fan de Pau Gasol, de Nadal, de Obama y de muchas otras celebridades o famosos de cualquier tipo. Incluso seguidores de equipos de distintos deportes (de los Angeles Lakers, del Real Madrid, y cosas así).

En el fondo no hacemos sino reflejar nuestros gustos, nuestras aficiones o incluso nuestros ídolos deportivos. Reflejar a quién admiramos también nos une de alguna u otra forma, igual que podría unirnos haber estudiado en la misma universidad, en el mismo instituto o incluso haber trabajado en la misma compañía.

Pero hoy me ha encantado un grupo que encontré en mi “portada” de Facebook. He visto que un amigo “asistirá al evento” del fusilamiento virtual de Ramoncín. Cuando lo he visto no he podido evitar reirme… pero sin que sirva de precedente he confirmado mi asistencia a tan necesario evento.

Ahora que lo pienso creo que otro amigo se apuntó a un grupo que decía algo así como “yo también odio a Bardem”. Quizás me apunte… como empiece a perder los papeles apuntándome a grupos de este tipo no voy a dejar títere con cabeza… se me ocurren unos cuantos, pero como mi hermano me critica porque dejo tintes políticos en mi blog y no es esa mi intención, guardo silencio administrativo.

Ya que estamos aquí, os dejaré algunos ejemplos significativos de grupos con mucho ingenio creados en Facebook:

Y yo he creado:
No está mal esto de Facebook… quizás se me ocurra crear un grupo un poco más “estridente y polémico”

2009, el año del CONSUMISMO

Prepárense desde ya para el año que viene porque…

El año 2009 será

EL AÑO DEL

CONSUMISMO

SEGÚN LOS MÁS RECONOCIDOS

EXPERTOS EN ECONOMIA,

MARKETING Y TENDENCIAS DEL CONSUMIDOR, EL 2009 SERÁ EL AÑO DEL…

C O N S U M I S M O


TENDRÁ QUE QUEDARSE:


CONSU-MISMO COCHE


CONSU-MISMO SUELDO


CONSU-MISMO TECHO


CONSU-MISMO VESTUARIO


CONSU-MISMO PAR DE ZAPATOS


Y SOLO SI DIOS QUIERE…


CONSU-MISMO TRABAJO…

NO NOS PODEMOS QUEJAR ¿VERDAD?

ARRIBA EL CONSU-MISMO

¡PORQUE NO HAY OTRA!

ACTUALIZACION: ¿¿ Qué otros consumismos crees que vas a “sufrir” durante 2009??

Nokia N96 próximamente a la venta con Telefónica

Ya lo he encargado y próximamente estará en mi bolsillo el nuevo Nokia N96, una joya con prestaciones mucho mejores a las del tan sonado iPhone, pero con un diseño menos atractivo. De todos modos aunque me gusta presumir de teléfono… prefiero tener el mejor que pueda, no el más bonito…

(resto del artículo vía Xataka Movil)

Telefónica se ha vuelto a adelantar a la competencia, como ocurrió con el iPhone, y hoy anuncia que dispondrán en exclusiva del Nokia N96 el próximo 1 de octubre desde 309 euros, sin concretar más detalles.

El N96 estará disponible en tiendas Telefónica para todos los clientes de movistar, la operadora española aprovechará con este smartphone para seguir promocionando sus Tarifas Planas de navegación en el móvil.

Con Internet en el Móvil por 10 euros, dispondremos de una velocidad de 1 Mbps/384 Kbps, tras consumir 100 MB se aplicará una limitación de velocidad a 64/16 kbps. Y con Internet en el Móvil Plus por 15 euros tendremos una velocidad de 3 Mbps/1,4 Mbps, una vez consumidos 200 MB se limita la velocidad a 128/64 kbps.

La importancia de la tecnología (II)

Hace unos días -y en uno de esos pocos momentos del mes en los que me da por pensar- hice una entrada reflexionando sobre la importancia de la tecnología en nuestros días.
Terminé con una especie de caso práctico de modo que, en un día normal de cualquiera de nosotros (expuse el mío) pudiéramos comprobar la “magia” de algunos de los inventos y desarrollos tecnológicos que nos rodean y a los que apenas prestamos importancia.

Esta es la primera parte del día, desde que me despierto hasta que bajo al garage y me meto en una masa metálica con 4 ruedas… y ahora os cuento lo que viene después.

Lo dicho, pulso una cosa de mi bolsillo, se encienden 4 luces naranjas y entro en el coche. La verdad es que aunque los coches no se hayan desarrollado tanto como otros inventos tecnológicos es un auténtico escándalo pensar que sentado en un asiento y moviendo un poco los tobillos y algo las manos, somos capaz de recorrer cientos de kilómetros.

Tras recorrer los 18 km entre mi casa y el trabajo llego al parking, lo dejo ahí y otra vez me monto en un habitáculo de 2 metros cuadrados que -tras pulsar otro botón- me lleva a la planta dónde trabajo. Milagrosamente acerco una tarjeta a un aparato que hay al lado de la puerta y ésta se abre. Increible.

Me siento en mi sitio y enciendo el ordenador. Una cosa que soporta miles de programas informáticos con los que hacer un montón de cosas (o ninguna de ellas). Me paso 8 horas ahí y vuelvo a casa.

Quedan cosas tecnológicas hasta que termina el día, pero ninguna como que en una pantalla planita aparezcan señores corriendo, jugando al fútbol o pegando tiros… sin que a mi me pase nada.

Y es que gilipollesca o no esta entrada dice verdades como puños en las que no nos paramos a pensar demasiado… y quizás hubiera sido mejor que tampoco yo lo hubiera hecho y dejara que las cosas pasen como son, sin demasiada pregunta.

Contigo no bicho!

http://youtube.com/v/OmgYYTZzxbw

Nada tiene que ver este video con la temática de este blog (como muchas otras entradas, todo sea dicho)

Sin embargo cada vez que lo veo me parto de risa… me recuerda a mi época universitaria

Disfrutadlo

La importancia del vendedor

Muchas veces no le damos la importancia que tienen aquello que comunmente llamamos “pequeños detalles”, y es que quizás no sean tan pequeños, sino más bien todo lo contrario.

Me estoy refiriendo a la importancia del vendedor en la decisión de compra de nuestros productos. En realidad el momento en que nos acercamos al mostrador es el último paso en el proceso de compra que hemos podido comenzar días, semanas o meses atrás, según la complejidad técnica del producto que queramos comprar, según el precio del mismo o según el perfil del consumidor (reflexivo y analítico vs impulsivo)

Hoy me ha pasado algo que podría ilustrar ese MOT (anglicismo que podríamos traducir como “momento de la verdad”). Llegaba de comer con unos amigos-ex compañeros de trabajo-ex potenciales clientes y como tenía el coche casi sin gasolina paré en la que está al lado de mi casa para repostar.

Para acortar el tiempo de espera derivado de pasar la tarjeta de crédito, la tarjeta de puntos, etc… el cajero me pregunta si deseo un ticket para el tunel de lavado. Le digo que no (lo lavé el viernes pasado), pero lejos de amilanarse… vuelve a la carga: “¿y un paquete de chicles? están de oferta ahora”. Vuelvo a denegar su ofrecimiento con una excusa algo errónea. Le dije que no suelo mascar chicles, a lo que el tío (incansable) me responde con sorna: “no se preocupe, también tenemos Smint de oferta esta semana”

Finalmente le dije que me diera un paquete, pero al instante rectifiqué y le dije… “dame 2 que te los has ganado a pulso” y es que por parte del gestor de esa gasolinera la simple indicación a sus empleados de que ofrezcan a los clientes otro tipo de productos (por estar en oferta o simplemente para incrementar el ticket medio de caja) le cuesta muy poco y sin embargo puede reportarle un incremento de ventas significativo, sobre todo en determinadas categorías de producto complementarias.