Pocoyo Gangnam Style y El pollito Pío (#infantil)

Nada tiene que ver con la temática de este blog, pero no he podido evitar compartir con vosotros los dos grandes éxitos del invierno para que podáis enseñárselo a vuestros hijos.

Se trata del vídeo de Pocoyó versionando el Gangnam Style

Y el vídeo que está causando furor entre los niños (imagino que por las múltiples repeticiones), y no es otro que El pollito pío 

Sound Bottle. (#cosasDeJaponeses)

La gente no deja de sorprenderme (y los japoneses menos aún)
Un japonés llamado Jun Fujiwara, ha creado una botella que recopila los sonidos que queramos, para luego reproducirlos como si de una lista de distribución de Spotify se tratara.
Es una botella que permite que cada usuario cree su propia banda sonora cotidiana con voces, ruidos de tráfico, sonido de pasos al pisar las piedras… lo que cada uno desee irá recogido en este curioso (¿absurdo?) invento que reproduce de forma aleatoria los distintos fragmentos que ha ido recogiendo durante el proceso de “recopilación musical”
La botella/invento recibió el nombre de Sound Bottle (original, ¿verdad?) y creo que lo mejor es que veáis el vídeo que dejo a continuación para entender del todo el concepto y la ogirinalidad del mismo.
Visto en Yorokobu

Cultura de empresa

“Cultura de empresa es sentarse en la recepción de las oficinas de una empresa y observar cómo viste la gente, cómo se tratan, qué ambiente se respira, etc”

 
(Definición tal y como la recuerdo de lo que nos enseñó Pascual Montañés, profesor de Estrategia del Instituto de Empresa. 1999)
 
No sé si las definiciones “de libro” andarán muy alejadas de lo que hace ya unos años nos enseñó un hombre con bigote, gafas, y un sentido común nada común, pero por lo que he vivido en mis 13 años de experiencia profesional, no diría que está demasiado lejos de ello.
 
Realmente la cultura de empresa debería ser aquello esencial que perdura y permanece por encima de las personas, los directivos, presidentes y demás entes de paso en una organización. Lo que queda en una compañía y que se expande a los miembros de la misma es la cultura de empresa (o al menos debería serlo)
 
Es algo intangible pero existente. Es el alma de una organización. Algo que ni se crea ni se destruye, pero que permanece innerente al paso de los años y sobre todo, de las personas.
 
Y ahora digo yo, ¿todas las compañías tienen su propia cultura de empresa? Pensaba que sí, pero recientemente he descubierto que no necesariamente. O quizás digamos que todas las compañías tienen su propia cultura de empresa, pero que no en todas su solidez y robustez para soportar las idas y venidas de nuevos aires es igual. En el fondo hay compañías con una cultura de empresa más arraigada y más sólida, y hay otras corporaciones con mayor permeabilidad a los cambios.
 
Una empresa muy personalista, con una cabeza a la cual toda la compañía rinde pleitesía y cierto grado de sumisión, lo normal es que no tenga una cultura de empresa demasiado sólida. Si hoy “el Sr. X” decide que hay que venir en traje, todos van en traje, pero si mañana, quién dirige la empresa es el “Sr.Z” y este decide que hay que ir a trabajar a la oficina de “casual”, los empleados cambian al son del viento que sople en ese momento, y eso denota una falta de cultura de empresa en dicha organización. No tiene por qué ser bueno o malo. Simplemente está poco arraigada, o incluso, es inexistente.
 
Suele ser típico de empresas donde no se le dan importancia a aquello de la “Visión, los valores y la cultura”. Tres paradigmas en los que compañías multinacionales (sobre todo de origen anglo-sajón) dan tanta importancia y forma parte de los pilares estratégicos sobre los que se asienta todo lo demás. Los planes comerciales, la dirección de recursos humanos, y hasta la forma de hablarse o la puntualidad o no con la que comienzan las reuniones quedan supeditados a unas normas no escritas pero existentes y que cruzan a lo largo y ancho de la organización y que conforman la cultura de la empresa.
 
Incluso cosas tan absurdas como la interacción en redes sociales de los miembros de una organización, vienen marcados por la cultura de empresa, o por la afinidad y cercanía de los miembros que la componen. Porque creo que no debemos olvidar que aunque sean empresas, sin los individuos que la conforman, no serían nada. Y si de individuos va el asunto, es vital la forma en la que estos se traten, dentro y fuera del horario de trabajo.
 
He estado en compañías donde el grado de interrelación entre los empleados (a saber, personas) era altísimo. Y hablo de una pequeña (pero gran) consultoría (MBD Consultores) donde cuando empecé éramos 5 personas y cuando me fui 35, donde trabajar duro o muy duro era el pan nuestro de cada día. Pero todo era más fácil, porque el ambiente que se respiraba era tal, que cada uno de los individuos sentían el barco tan suyo que se ponían a remar todos en la misma dirección el tiempo que hiciera falta. Con la mayor de sus energías y desgastándose como si no hubiera un mañana. Y todo porque la cultura de empresa que había instaurada estaba basada en el buen rollo, la profesionalidad y la excelencia en el trato con el cliente y la calidad de servicio.
 
Después estuve en una multinacional nórdica (Nokia), donde todo era mucho más informal y lo importante era hacer bien las cosas, sin importar aspectos tan “españoles” como la hora de entrada o de salida, o la necesidad de estar sentado en una silla hasta que tu superior se fuera de la oficina. Un sitio donde el primer día, la responsable de recursos humanos me dijo que ahí no había horarios, sino objetivos que cumplir. Que cada uno era libre de entrar y salir cuando quisiera, pero que los objetivos había que cumplirlos y que esa era la vara de medir todo lo demás. Ponían todos los medios en la mano de los empleados para que pudieras trabajar desde casa (de hecho te “recomendaban” hacerlo dos días por semana, si las reuniones y el calendario te lo permitían). También había una gran interacción entre los empleados (posiblemente fruto del sector de actividad de la empresa) especialmente en redes sociales. Tenías a todos y cada uno de los empleados en tu Facebook, Twitter, Linkedin, Google+,etc. Sin importar si eran becarios o el country manager. Porque todos éramos iguales para empujar y conseguir dichos objetivos.
 
Y recientemente estoy trabajando desde hace un año en NH Hoteles, dónde la cultura de empresa es más permeables a las cabezas que la dirigen, y donde hay un perfil mucho más “español” (de hecho, la empresa es española) y personalista, donde cosas más viejunas –no escritas- como medir el compromiso del trabajador en base a las horas de más trabajadas, o la poca confianza depositada en los trabajadores (hablo de los Headquarters) en cosas como el tele-trabajo, etc se notan día a día y donde por ejemplo no tengo a un solo compañero en redes sociales “personales” como pueden ser Facebook o Twitter, pero sin embargo si conecto en una red más “profesional” como Linkedin. Curioso, ¿verdad?
 
No son cosas mejores ni peores. Sencillamente son distintas. En mi opinión, son aspectos que marcan la madurez de una organización. Quizás en ese sentido no haga falta ser una super compañía que facture miles de milones de Euros al año para tenerlo… porque al final es eso. Se tiene o no se tiene. Se es o no se es. Se le da importancia en todos los estamentos de la compañía, o no se le da.

Las señas de identidad de un buen español

Aprovechando que hoy 12 de Octubre se celebra el aniversario del descubrimiento de América, y por ende, el día de la Hispanidad, me ha dado por tirar de mi vena patriótica-humorística y voy a tratar de diseñar el retrato robot del típical Spanish:
Buscavidas. 
El típico español es por definición un buscavidas. Un tipo que es capaz de salir de cualquier situación en la que se vea envuelta (posiblemente por su propia culpa)
Trilingue
El clásico español habla castellano, su idioma de pueblo y si por lo que sea resulta que sí que sabe expresarse inglés, cuando tiene que hacerlo se expresa tanto con sus manos, cara y cuerpo que al resto de la gente se les pasan por alto las patadas al diccionario que va pegando mientras chapurrea su inglés de Cuenca (con perdón para los conquenses)
Multi-tarea
Cuando estamos en el trabajo no necesitamos trabajar. Eso es de “mierdecillas”. Nosotros podemos estar hablando por teléfono, contestando emails, viendo páginas web, tomando cafés, asistiendo a reuniones, conferences-call y mil cosas más. Todo a la vez. Todo en el aire, como quién maneja varios platillos en el aire, pero que misteriosamente consigue mantenerlos en un fino equilibrio.
Sprinter
Posiblemente derivado de la poca previsión o de ser un buscavidas, somos expertos en apretar el acelerador solo si es absolutamente necesario. Ahora bien, cuando apretamos somos máquinas productivas como ninguna.  En Europa suelen tacharnos de poco productivos, de impuntuales, etc. No creo que el tema de la productividad sea algo que entiendan los europeos. Allí no hace la temperatura que hay en España, ni la gente es como la española. Todo es frío (hasta la gente), y la verdad es que prefiero quedarme más tiempo para recuperar el hecho de pasarlo bien en el trabajo.
Extremos
Algo que me sorprende mucho de nuestra forma de ser es la facilidad con la que encumbramos a alguien e, igualmente podemos hundirle en la miseria prácticamente al instante. Hacemos héroes y villanos con la misma facilidad, y no parece que nos de ningún tipo de reparo/verguenza. Muy típico en deporte. Un día tu equipo o la estrella del mismo es el mejor jugador del mundo y el fin de semana siguiente no vale para nada. Cielo o infierno. Unos o ceros. Blanco o negro.

Leales y nobles
Esto quizás no sea una característica universal al español, pero yo la valoro más que ninguna. Porque se puede ser todo lo anterior y a la vez un tipo hecho y derecho. Un amigo fiel, una persona íntegra en la que se puede confiar. Para mi es un hecho y una responsabilidad. Fuimos un Imperio. Un gran imperio, y deberíamos tener cierta memoria histórica y actuar en consecuencia a parte de nuestro pasado. Eso no significa actuar como los British, que siguen viviendo de su pasado, pero tampoco que nosotros mismos nos tomemos a risa. Si no te respetas a ti mismo, date por jodido, porque nadie te respetará jamás.

La filosofía del pez (o la importancia de pasarlo bien)

El otro día en una reunión que tuve en Londres, nos incidieron mucho en la importancia de disfrutar con tu trabajo. Incluso nos recomendaron un libro que me está encantando (Fish) y que lo podéis leer de una sentada. Prometo que cambiará vuestra percepción de la rutina o del día a día. Y estoy tan seguro de ello que dejo un link para quién quiera leérselo en español, (aquí)
Disfrutar con las cosas que haces. 
Divertirte en el día a día. 
Hacer que los días tengan algo distinto, en vez de tomar la típica filosofía de esperar ansiosamente a que llegue el viernes para que sea el fin de semana, mientras que los lunes estamos más jodido que el gobierno de Grecia.
En realidad va más en el carácter de las personas que en la voluntad o en la forma de afrontar las cosas en sí mismas… pero sí creo firmemente que podemos hacer de nuestra existencia un lugar mejor. 
Pasamos el 70% de nuestro tiempo de adultos en el que estamos despiertos en el trabajo. ¿De verdad no creéis que nos iría mejor la cosa si intentáramos hacerlo un poco más divertido? Sólo depende de ti. Lo que ocurra en tu entorno no es controlable, pero si tu actitud ante las cosas.
Más información sobre la filosofía pez aquí

Moleskine STAR WARS (by Lula Cartoons)

Espectacular el slow-motion que me han enviado hoy la gente de Lula Cartoons. Se trata de una recreación de Star Wars en miniatura y con figuras de papel que van saliendo de un cuaderno que hace las veces de nave nodriza.
Lo que promocionan es una edición especial de cuadernos Star Wars de la marca Moleskine, y desde luego que no les ha podido quedar más chulo gracias al tirón de este slow-motion que lleva casi 80.000 reproducciones en Youtube en tan solo dos semanas de vida.
Más información sobre esta edición especial en la página de Moleskine

Pero es que parece que en Lulacartoons son expertos en realizar otros slow-motion. Os dejo su página web que recomiendo que visitéis, así como algún otro trabajo que me ha llamado la atención y que espero que a vosotros también os guste.

El manifiesto Holstee

Gracias a mi amigo Sergio, me llega este manifiesto llamado Holstee. Una auténtica declaración de intenciones. Una forma de vida con la que -al menos en el plano teórico- estoy absolutamente de acuerdo y que os recomiendo que leais, porque no tiene desperdicio.

Por cierto, me ha recordado mucho a la canción de Los Rodríguez, Una forma de Vida